8.26.2013

Tetadas

bebe



 Tras impedir a una mujer dar el pecho en una tienda, desde las redes sociales se organizaron tetadas 
frente a los establecimientos que lo prohiben

Un episodio que encendió a las redes sociales, que provocó  que el hashtag #amamantaresnormal invadiese Twitter y que pone de relevancia que quizá amamantar en público sea un tabú .

Carmen Vega Quirós, madre de tres niños, el menor de los cuales es un bebé de siete meses, entró  Primark del CC. Río Shopping de Valladolid o con su hijo menor en brazos. La criatura en ese momento lactaba tranquilamente. 

Al instante, el vigilante de seguridad la conminó a abandonar la tienda y a proseguir su lactancia en las salas habilitadas a tal efecto en el centro comercial. ¿El motivo? El acto de dar de comer a su hijo, tal como recomienda la OMS, podía incomodar al resto de clientes. 




Redes sociales y 'groupies'


La edición británica de la revista masculina GQ enseñaba la patita de su número de septiembre: en portada, los machotes que integran el quinteto One Direction. Lo que en principio parecía una fiesta para los seguidores de Harry, Liam, Louis, Niall y Zaryn acabó convirtiéndose en una batalla virtual en la que sobrevolaron espadas, cuchillos y amenazas de muerte por doquier. Titulares aparentemente inofensivos como "Harry no se va a la cama hasta que triunfa" o "Zaryn se pavonea" fueron los detonantes de un vade retro generalizado contra la publicación."Las imágenes de GQ dan ganas de apuñalarse el útero", aseguraba una fan algo drástica. Peccata minuta si lo comparamos con lo dicho por otra de la misma cuerda:"Voy a mutilar vuestras vergüenzas, alimentar con ellas a mi perro y quemar vuestro cuerpo en mi infierno". Y bla, bla, bla.

Al parecer, algunos seguidores de la boy band más famosa del mundo no entendieron la retranca y la mala leche habituales en la revista. El batallón que suele defender a este y otros iconos de la cultura pop adolece de falta de voluntad autocrítica, pero tampoco se pueden pedir peras al olmo. Los fans más acérrimos, sobre todo a ciertas edades, tienden a desconfiar de todo lo que no huela a hagiografía. Frente a losdirectioners, los beliebers (fans de Justin Bieber) y los swifties (por Taylor Swift) también se afanan en supervisar todo lo que sale en internet. Estos últimos sacaron pecho cuando hace dos meses la firma Abercrombie & Fitch puso a la venta camisetas con una letanía que se repitió en millones de diseños# more boyfriends than t.s., en referencia a la agitada vida sentimental de la cantante. ¿Solución? La petición de rigor en change.org, un bombardeo al departamento de atención al cliente de la marca, y problema resuelto. La camiseta fue retirada de los establecimientos ante un previsible boicot.
¿Pero qué separa la admiración de la obsesión? La psicóloga Noelia Sancho, de laFundación Eduardo Punset, explica que el fenómeno fan "suele aparecer sobre todo en la adolescencia, y tiene que ver con la búsqueda y definición de la propia identidad". Sin embargo, cuando las bajas pasiones que se desatan en ese periodo concreto de la vida no se resuelven por generación espontánea llegan los stalkers, es decir, perfiles rayanos con la psicopatología que pueden llegar a triturar a sus héroes. Margaret Mary Ray, una enferma de esquizofrenia y erotomanía (creencia de que alguien de un estatus más elevado está enamorado de uno) acosó durante años al presentador David Letterman y al astronauta Story Musgrave. Como Pradeep Manukonda, otro que tal baila, que persiguió durante meses al fundador de FacebookMark Zuckerberg, a su hermana y a su novia.  

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Washington D.C., 11 de febrero de 1964. Primera actuación de The Beatles en Estados Unidos.