9.05.2014

Angelina Jolie y “La ladrona de vestidos”

Alix acaba de llegar al París de los años 30 y tiene lo que hay que tener: talento para la moda, empeño y ambición. «Un día, las damas envueltas en pieles de zorro vendrán a mi tienda y me suplicarán que les permita comprar mis diseños», se dice mientras despierta miradas de admiración al bajar por la Rue du Louvre, pero la realidad se impone: el mundo de la alta costura tiene sus leyes y para triunfar a veces no basta con tener un buen par de tijeras en las manos.

Los timadores de poca monta pronto se dan cuenta de la habilidad de Alix para copiar patrones y estampados, y la joven a punto está de caer en el tráfico de la falsificación de prendas, defraudando a los diseñadores que más admira.

En su flamante libro Natalie Meg Evans ha puesto hilo a la aguja de su talento y propone un viaje con la joven Alix por las calles parisinas donde trabajaban Chanel, Lanvin y Hermès...un mundo de texturas y colores que son una auténtica tentación.

En la historia de " La ladrona de vestido" el estampado de dibujos infantiles produce sorpresa y es parte esencial de la trama final. Y es exactamente el mismo efecto que ha conseguido Angelina Jolie en el publico.

El Atelier Versace no se ha conformado con estampar y ha bordado los dibujos para que enriquecer el tejido y, aunque en la novela Alix no dispone de recursos económicos para bordar, los lectores verán que le saca mucho partido a la decisión y que este elemento sorpresa será esencial en la trama

La novela contiene el enigma de si Angelina se habrá inspirado en la protagonista al decidir  su modelo nupcial.


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