5.31.2009

Arte digital

Artes electrónicas, artes digitales, videoarte: todo un universo que en nuestro país cada vez gana más espacio en museos, universidades, seminarios, galerías y trabajos teóricos, y redefine ciertos roles tradicionales, como el del coleccionista y el conservador.
Por ejemplo, hasta hoy se realiza Fase 1, el primer encuentro de nuevas tendencias del arte actual, que tiene como objetivo exhibir y debatir sobre la interrelación del arte con la ciencia y la tecnología, en el Centro Municipal de Exposiciones (Av. Figueroa Alcorta y Pueyrredón), que se puede visitar de 17 a 22.
Un encuentro que desde anteayer reúne a destacados artistas, museos, universidades, galerías, curadores, expertos en robótica, bioart, videos, fotografías e instalaciones, con la curaduría de Graciela Taquini, organizada por Expotrastiendas y el Ministerio de Cultura porteño.
Especialistas del país y del exterior consultados por LA NACION coincidieron en que el arte, al hacer uso de los nuevos medios tecnológicos, no hace más que dar cuenta de la vida actual, en la cual estamos en permanente contacto con la tecnología.
"Hoy el artista sigue el mismo ritmo de la ciencia y de la comunicación. Y si bien el acceso a la tecnología se democratizó, sólo el artista tiene la capacidad crítica y reflexiva para hacer obras y poesía con estos elementos", reflexionó Laura Buccellato, directora del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Mamba).
Buccellato creó el premio Mamba-Fundación Telefónica a las nuevas tecnologías, con la idea de ayudar a los artistas que trabajan con estas técnicas.
El premio reparte un total de 109.000 pesos. En la categoría Proyecto, el ganador del primer premio este año fue Andrés Denegri; el segundo le correspondió a Leo Núñez y, el tercero, a Nicolás Bacal. En Obras Realizadas, el primer premio fue para Dead Underground , de Carlos Trilnick; el segundo para Le Partenaire , de Hernán Marina, y el tercero para Loco (Papparazzi III) , de Azucena Losana.
Uno de los miembros del jurado de esta última edición fue Berta Sichel, directora del Departamento Audiovisual del Museo Nacional de Arte Reina Sofía de Madrid. "La tecnología es hoy parte de la vida diaria, por lo cual no debería ser más difícil para el público entender una obra tecnológica", indicó Sichel a LA NACION, en su reciente estada en Buenos Aires.

(Ampliar LaNación)

Robando libros

Libros Piratas un fenómeno que está creciendo al ritmo de la crisis
Se calcula que un 5% de todo lo que se edita es ilegal. Los best-séllers son los más "pirateados".

Unos 800 títulos son los que circulan en estos momentos en el país en ediciones piratas. El número se desprende de las estimaciones de la Cámara Argentina de Publicaciones. Pero hay más: el número de ejemplares truchos se calcula en 1.200.000, es decir, un 5 por ciento de todo lo que se edita. La Cámara afirma que la piratería obliga a los editores a bajar el precio de los libros en un 30 por ciento debido a la competencia desleal, lo que finalmente genera un perjuicio de diez millones de dólares anuales. Todo comenzó en la última Feria del Libro. Un recinto donde se reúne la crema y nata de la industria editorial argentina, con más de un millón de asistentes, miles de expositores, prensa, luces, brillo. Precisamente allí pasó lo inimaginable: se vendían libros truchos. Un fenómeno criminal había llegado al ámbito de mayor legalidad y la bomba estalló. La víctima fue la editorial Alfaguara: copias piratas de la serie Crepúsculo, específicamente Amanecer y Luna Nueva, estaban siendo vendidas en el stand de Ediciones Global Libros, en pabellón Azul -que más tarde sería cerrado- a un precio mucho menor que el oficial. Lo cierto es que más allá del shock inicial, el episodio puso en primer plano el auge del mercado de libros ilegales, para muchos sencillamente desconocido. "En verdad es un fenómeno abrumador -afirma Rodolfo Blanco, presidente de la Comisión de Antipiratería de la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP)-. Sin ningún temor a equivocarme, yo aseguro que los cincuenta títulos más vendidos, están todos pirateados. De ahí para adelante debe haber un montonal más. Lo que más se falsifica son best-sellers y se consiguen a un treinta por ciento más baratos".

(ampliar Clarin)