16 jun 2009

Campañas 2009













Locas

Las locas de Buenos Aires
Una historia con suspenso de novela negra que reconstruye los abusos padecidos por las mujeres –tanto internas como enfermeras– en los secretos corredores del Hospital Moyano.

Buenos Aires tiene en su historial un paisaje al que no llega el sol. Túneles y pasadizos secretos albergaron hechos e historias urbanas que podrían erizar a cualquiera. Entre ellos, se encuentran los “Túneles de la Mazorca del Hospital Neuropsiquiátrico Braulio Moyano”, nombre con el que se conoce al subsuelo de este edificio destinado históricamente a la atención de la salud mental de las mujeres. Se dice que muchas internas quedaban embarazadas y se escapaban o parían sus hijos en estos túneles, presas del miedo por las represalias de las monjas que comandaban esas moradas hasta bien entrado el siglo XX. Así es como se llega a la historia de Resplandor, de Héctor Levy-Daniel, ganadora en el 2005 del primer premio del concurso de dramaturgia “Historia bajo las baldosas”, actualmente en manos de la directora Anahí Martella, en el marco del Ciclo Operas Primas organizado por el Centro Cultural Ricardo Rojas.

Un túnel. Oscuridad. Desechos de hospital, cajas en desuso y un grito que una y otra vez estremece desde el fondo. El golpeteo constante de una puerta de entrada al hospicio que nunca se abrirá. Un hilo de luz ilumina a Dina (una interna) y entre las sombras, a paso firme, se acerca La Caba (una enfermera). Un diálogo tenso entre estas dos mujeres interpretadas por Maida Andrenacci y Silvia Villasur nos introducen en sus vidas. Dina vuelve al hospital en busca de su hijo. La Caba intentará llevarla por los caminos frondosos de su memoria a la reconstrucción de un hecho: un tiempo pasado en el que ella se escapó, por ese mismo túnel que conecta con la Estación de trenes de Constitución y nunca volvió. Los personajes, con el transcurrir de esta historia, se vuelven esperpentos que deambulan en el presente tratando de resarcir su pasado.

Es en este punto donde la puesta de Anahí Martella encuentra su gran hallazgo en su primera incursión como directora: genera el suspenso necesario para llevar al espectador a reconstruir –de la misma manera que lo hace Dina en su memoria–, lo que sucedió en la noche de su huida, con su hijo y su relación con la enfermera. Por su parte, las actrices realizan un cuidado trabajo bosquejando verosimilitud a sus criaturas. A medida que transcurre el espectáculo se inicia otro gran conflicto. Si varias internas quedaban embarazadas ¿quién derramaba su esperma? Un hombre que se nombra una y otra vez y nunca sabemos qué rol ocupa, pero que tiene cierto poder en el hospicio, abusaba de todas las mujeres del lugar. Entonces, entre internas y enfermeras, se termina la verticalidad: las forzaba a todas por igual. Aquí el espectáculo logra su máxima expresión. La loca y la cuerda se igualan enmarañadas en disputar por un hombre que de la misma manera que las agredía las manipulaba bajo la tutela de algo que suele llamarse amor.

El planteo dramatúrgico disloca dos temporalidades: la del presente y el pasado. Levy-Daniel realiza una minuciosa caracterización de estos personajes acentuando la crudeza en las relaciones de dominación y manipulación que se producen en las internas. La escenografía y dirección de arte en manos de Alejandro Mateo potencia el mundo sugerido por la multiplicación de objetos en escena y la profundidad de campo, lo que permite que el espectador se integre a la puesta introduciéndolo en el túnel representado. La iluminación jugada desde los mismos objetos, y los sonidos y la música completan este cuadro debajo de nuestras baldosas.

Martella supo darle realismo a un texto sostenido en los personajes, en una buena fusión tanto con el espacio, la iluminación y la música. Y sobre todo logra que desde las butacas se pueda reconstruir con aire detectivesco una triste historia de las mal llamadas “locas del hospicio”.



fuente pagina12

Para los que no leen poesía

"Ésta es una antología de poesía para quienes no leen poesía". En los años setenta Hans Magnus Enzensberger publicó un volumen que partía de una idea parecida, pero Francisco Rico se refiere al libro monumental que tiene delante, Mil años de poesía europea (Backlist): casi 1.300 páginas bilingües en papel biblia para más de 70 poetas de una decena de países, España incluida. Rico, catedrático de literatura de la Universidad de Barcelona y miembro de tres academias europeas, entre ellas la RAE, llevaba 10 años dándole vueltas a un proyecto en el que finalmente ha contado con la colaboración de Rosa Lentini, poeta, traductora y editora. El resultado es una propuesta políglota que, dice, "no tiene equivalente en Europa". De hecho, Einaudi se ha interesado ya por llevar a cabo la edición italiana.


Colinas: "Perdimos la conexión con la calle al intelectualizar demasiado la poesía"
La selección se extiende cronológicamente entre la "canción de mujer" del siglo XI y la Nobel polaca Wislawa Szymborska (la única autora viva junto al francés Yves Bonnefoy), pero Rico recomienda no seguir ese orden en la lectura: "Es mejor picotear, ir de flor en flor. Eso es etimológicamente una antología, una selección de flores". En el ramo preparado por este "castellano de 1942" sólo hay "nombres mayores": de Dante a Pasolini pasando por Petrarca, San Juan de la Cruz, Shakespeare, Hölderlin, Rimbaud, Kavafis, Pessoa, Ajmátova, o Lorca. Una selección "discutible" pero no "caprichosa". La propia Lentini, sentada al lado de su antiguo profesor, reconoce que habría añadido a alguna mujer -"Nelly Sachs, Ingeborg Bachmann..."-, pero añadir poetas hubiera significado eliminar poemas: "Hay entre 20 y 25 páginas por autor porque era fundamental que hubiera una muestra representativa de cada uno".

La antología es, además, un particular libro de historia de la literatura que narra, texto a texto, el viaje que empieza con los versos atados a la música y a la imitación de los clásicos y desemboca en la exaltación individual del Romanticismo. Hasta hoy.

Según Francisco Rico, la Edad Media fue poco dada a traducir la poesía. Prefería recrearla en otra lengua: "Tan importante o más que la letra eran la música, la calidad de la ejecución y la mímica. Regía ahí el mismo principio que certifica que la inmensa mayoría de los aficionados a la ópera o el rock no entienden el italiano ni el inglés". Mil años después, la lírica no quiere ya mostrar la realidad sino ser ella la realidad: "De la misma manera que el arte moderno más característico es el que se aleja cada vez más de la figuración realista, la poesía propiamente moderna es un proceso agónico hacia la abstracción".

Mil años de poesía europea resume esa historia de "nombres mayores" a través de "poemas mayores", aquellos que están ya en el imaginario colectivo de los europeos, sean lectores o no de poesía. Además, la obra cuenta con dos apéndices. Uno dedicado al catalán Josep Carner como traductor de sí mismo. Otro en el que 10 traductores diferentes ofrecen su versión de un mismo poema, L'albatros, de Charles Baudelaire, el padre de la lírica moderna.

La selección de Rico y Lentini es, de hecho, "tanto una antología de poesía como de traducciones de poesía". Así, algunas de las versiones llevan la firma de ilustres como Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda, Octavio Paz, José Ángel Valente, Jaime Gil de Biedma o Eduardo Mendoza. Se recupera incluso una de las míticas traducciones de T. S. Eliot realizadas por Claudio Rodríguez, prácticamente inencontrable hasta ahora.

Uno de los grandes éxitos del libro de Francisco Rico, el poema de Leopardi El infinito, aparece en la versión de Antonio Colinas, un poeta que, por otra parte, acaba de publicar una suerte de complemento hispánico a la selección europea: Nuestra poesía en el tiempo (Siruela). Premio Nacional de Poesía en España y de Traducción en Italia, el poeta leonés recibió el encargo de hacer una antología para jóvenes y ha terminado haciendo una para todas las edades a partir de una premisa: "La sencillez, la claridad, que fueran textos asequibles". La selección se abre con dos fragmentos del Cantar de Mío Cid adaptados por el propio Colinas y se cierra con el venezolano Eugenio Montejo, fallecido el año pasado.

El autor de Sepulcro en Tarquinia ha tratado de conjugar los textos canónicos decantados por la tradición con su propia memoria de lector: "Aunque los poetas más representados son Antonio Machado y Juan Ramón", explica, "he querido reivindicar a autores de la posguerra española como Cirlot, Carriedo o Ricardo Molina". La otra gran apuesta es América Latina: "No nos damos cuenta de que el futuro de nuestra lengua y de nuestra poesía está allí. Además, en España intelectualizamos mucho la poesía. Aunque tiene más lectores de lo que nos parece, ha quedado casi como materia de estudio. Hemos perdido la conexión de la poesía con la calle, con la vida. En América es otra historia. Yo estuve en el Festival de Medellín recitando para 10.000 personas".

Tal vez por eso Colinas ha buscado que los poemas de su selección guardaran "su latido órfico, que fueran musicales, que se leyeran bien". Por eso también hace una encendida defensa de la memoria: "Durante el bachillerato le mandaron a mi hija aprender dos sonetos de Garcilaso, y se pasó unos días como exaltada, diciendo por los pasillos 'en tanto que de rosa y azucena'. Yo le decía a mi mujer: 'a mí no me mires'. Los lectores tienen con la poesía una relación que no se tiene con ningún otro género literario. Y la memoria estrecha esa relación".



Algunos poetas ilustres
De izquierda a derecha, Dante, Leopardi, Baudelaire, Szymborska, Juan Ramón Jiménez, Gloria Fuertes, Rosalía de Castro, Rubén Darío y Gabriela Mistral


(fuente El Pais)

100 días de gobierno

La 'herencia' de Bush
Barack Obama ha bromeado sobre su propio Gobierno y el anterior. "Debo confesar que no quería estar aquí esta noche", comenzó diciendo el presidente de EE UU. "Pero sabía que tenía que venir. Este es otro problema que he heredado de George W.Bush".




Arquitectura ecologica


En Seúl, el arquitecto coreano Minsuk Cho, del estudio Mass Studies, envolvió la tienda de la diseñadora de moda belga Ann Demeulemeester con un manto de musgo. Consiguió así una fachada viva que convierte el edificio en un pequeño generador de oxígeno. Minsuk Cho (1966) es un arquitecto global. Tras formarse en Seúl, estudió en la Universidad de Columbia, en Nueva York, y luego trabajó en Rotterdam para Rem Koolhaas y su estudio OMA (Office of Metropolitan Architecture). Sin embargo, más que en Holanda, fue en el periplo de sus viajes de estudio y trabajo donde Cho aprendió a construir lo inesperado, a saber ver donde más cuesta hacerlo. Así, en este pequeño inmueble ha sabido llevar naturaleza donde ésta no parecía caber ni tener cabida.
También el centro de Tokio es un lugar reñido con la vegetación. Por eso dos tokiotas de adopción como la italiana Astrid Klein (1962) y el británico Mark Dytham (1964) optaron por dibujar cañas de bambú para levantar una sombra, una pantalla protectora, contra el exceso de sol. Su edificio-anuncio, en el centro de la capital nipona, tiene la fachada de vidrio cubierta por una pintura blanca y rota. Lo serigrafiado allí no son, en realidad, cañas de bambú sino la ausencia de las cañas, su vacío: los huecos de los tallos y las hojas del bambú sobre el fondo blanco. De este modo, recortando siluetas transparentes sobre la fachada blanca, esos vacíos dejan ver la luz verde del muro interior del edificio. El serigrafiado funciona así como una doble cara: sombrea el interior del edificio y agranda la mancha verde exterior sumándose a la vegetación del jardín.
Pero no todo es naturaleza versionada y posmoderna. También el primitivismo tiene cabida en la nueva arquitectura verde. La nostalgia y la levedad se dan la mano en un puente peatonal levantado por un catalán en Austin (Tejas) que recuerda más a un ingenio construido por Tom Sawyer y sus compinches que a una pasarela de vanguardia. Juan Miró (1964) es un barcelonés que se graduó en Madrid y estudió en Yale. En Estados Unidos conoció al puertorriqueño Miguel Rivera. Juntos forman uno de los estudios más sugerentes de Austin. Allí, su pasarela de acero oxidado está inspirada en los manglares que colonizan las orillas del río. Este puente no es una línea: la irregularidad de las barandillas se funde con un paisaje de ramas y arbusto
(extracto nota elpais.es)

9 jun 2009

75 años

El Pato Donald festeja 75 años de haber aparecido en la historia de esta industria, el 9 de junio de 1934, con un papel secundario en el cortometraje de dibujos animados "Little wise hen" (Gallinita sabia).


La historia de uno de los míticos personajes de Walt Disneyse basó en una fábula sobre una gallina que busca ayuda cuando intenta reclutar a trabajadores para plantar y cosechar su cultivo de maíz.

125 producciones fílmicas y cortometrajes, muy cerca de los logros alcanzados por los personajes principales de Disney, Mickey y Mimi.


Mientras Disney creó a Mickey como un personaje para atraer a los niños, Donald representó una figura picante con apariencia de adulto y con sueños inesperados y disparatados.


"Donald ha sido un perdedor, pero con un corazón de oro y nunca ha renunciado a sus metas aunque de manera frecuente sea humillado", escribió la compañía Disney al describir al pato de plumas blancas y vestuario de marinero.


Su primer protagónico se dio en 1937 como el trovador Don Donald en un cortometraje realizado en México y en donde aparece con Donna Duck, quien en producciones posteriores fue rebautizada como la romántica "Daisy".


El Pato Donald es uno de los contados personajes animados que cuenta con su estrella en el paseo de la Fama de Hollywood; además, plasmó las huellas de sus patas en cemento fresco afuera del teatro Chino de Hollywood.


Además, este personaje, a quien se le añadieron sus sobrinos Huey, Dewey y Louie, hijos de su hermana Della Duck, ha aparecido en más películas que ni el propio Mickey Mouse.


Así, Donald Duck es conocido en Argentina y México como Pato Donald, en Dinamarca como Anders, en Indonesia como Donald Bebek y en Italia como Paperino. Curiosamente en Alemania es más popular que el propio Mickey Mouse.





La voz original le fue aportada por Clarence "Ducky" Nash quien empleó su gracia y estilo característico durante 50 años y todavía el año pasado apareció rimbombante al lado de Adrianne Bailon, estrella de "Cheeta Girl".

Michelle Obama de París a Londres





Michelle Obama, considerada por los especialistas franceses en moda la primera dama estadounidense mejor vestida desde Jackie Kennedy, consolidó su prestigio durante su viaje a París, con clásicos de diseñadores estadounidenses.

Sin embargo, la mujer que puso a minoristas sin pretensiones como J. Crew en el mapa de la moda también reveló una debilidad por la alta costura francesa, al llevar a sus hijas de compras a la exclusiva tienda para niños Bonpoint.

La visita de la señora Obama a la Ciudad Luz fue promovida como una revancha del "duelo de fascinación" frente a la glamorosa primera dama francesa, la supermodelo y cantante Carla Bruni-Sarkozy.

Las dos aparecieron juntas frente a las cámaras durante la conmemoración del Día D en Normandía, ambas con vestidos notablemente similares, de color blanco cremoso y largo hasta la rodilla, con cinturones contrastantes y zapatos de aguja de tres centímetros y medio.

Los tacones altos fueron una novedad en el vestuario reciente de Bruni-Sarkozy, una italiana piernilarga de 1,75 metros de estatura que desde su casamiento con el presidente francés Nicolas Sarkozy, de baja estatura, prefiere aparecer en público con zapatos sin tacón.

El vestido de Bruni-Sarkozy llevaba la firma de Christian Dior, su preferido. El de la señora Obama era de Narciso Rodríguez, uno de los varios diseñadores estadounidenses que prefiere.

El semanario francés de modas Elle dijo que parecían "mellizas" y elogió su aire "sofisticado, femenino" parecido al tipo de la década de 1950 como "Un éxito: ¡Queremos más!"

El domingo, la primera dama y sus hijas Malia, de 10 años, y Sasha, de siete, fueron de compras a Bonpoint, una tienda de ropa para niños preferida por los parisinos ricos y celebridades como Sofia Coppola.

Bonpoint, en el barrio de clase alta Saint Germain des Pres, estaba cerrado por inventario el lunes y ningún empleado de la tienda quiso revelar qué habían comprado. La marca, conocida por suéteres de cachemira y vestidos color pastel, es algo muy distinto de CrewCuts, la línea infantil de J. Crew, que las niñas vistieron durante la ceremonia de juramentación de su padre.

La señora Obama y las niñas se encontraron con el presidente en París, la última escala de su gira de seis días por el Medio Oriente y Europa. Obama regresó a Washington el domingo, mientras su esposa e hijas siguieron disfrutando el lunes de la capital francesa.

Aparte de las conmemoraciones del Día D, la visita de la señora Obama a París fue privada, cerrada a la prensa. Los fotógrafos y camarógrafos pudieron tomar algunas imágenes de las tres en los monumentos imprescindibles de París como la Torre Eiffel, el museo de Louvre, el Centro Pompidou y la catedral de Notre Dame.

También fueron agasajadas con un almuerzo en el Palacio del Eliseo por los Sarkozy, en algo que pareció un anticipo del cumpleaños de Sasha el próximo miércoles.

No se aclaró cómo vistieron las señoras Obama y Bruni-Sarkozy para el almuerzo, de manera que los observadores de la moda tendrán que aguardar el tercer asalto del enfrentamiento entre las dos.

La primera dama de Estados Unidos Michelle Obama y sus hijas Malia y Sasha, de 10 y 8 años, cenaron el lunes en un pub de Londres, situado cerca de la embajada de Estados Unidos, indicaron testigos el martes.

8 jun 2009

Homenaje Marilyn Monroe

Las estas fotos fueron descubiertas en los archivos de Life, tomadas por el fotógrafo de esta revista. Se las publicaron en su página de web con motivo del aniversario de natalicio de la estrella. Fueron tomadas cuando tenía 24 años, antes de convertirse en una actriz sexi.
Se vistió de blusa de manga larga, en bikini o de faldas cortas.
Posó en diferentes posiciones para presentarse















Buenos Aires por Beatríz Sarlo

"Bueno, el no mirar esa otra ciudad, es también tema del libro, que destaca ese cambio de mirada sobre los inmigrantes, que entre principios del Siglo XX y hoy se ha vuelto sin duda más xenófoba.

Se da por dos razones. La primera es porque la inmigración fue un proyecto nacional, de Estado, desde fines del siglo XIX hasta comienzos del siglo XX. Después, puede que a las elites no le gustaran los inmigrantes que llegaban pero era un proyecto de Estado. Había agentes inmigratorios argentinos en Europa reclutando inmigrantes y esta es la primera gran diferencia. Hoy el Estado no tiene una política sobre los inmigrantes. Lo segundo es que aquellas oleadas de inmigrantes llegaban en un momento en el que había necesidad de fuerza de trabajo. Hoy los inmigrantes llegan a un mercado de trabajo que se esta achicando. Por eso creo que la defensa de la inmigración latinoamericana tiene que ser hecha con la Constitución. Nuestra Constitución dice que nosotros le garantizamos los derechos a todos los que vengan a habitar el suelo argentino. Ese no es un problema de dónde están los migrantes, si es en la 1-11-14, en la Villa de Retiro o en el segundo cordón del Gran Buenos Aires. Ese es un problema nacional. Es el Estado Nacional el que tiene que garantizar esos derechos. Al margen de los prejuicios racistas que aparezcan en la población. La gente no siempre es de lo mejor, más bien uno puede pensar lo contrario. Pero nosotros tenemos pactos constitucionales que cumplir.

Pero hay que incluir en esa discriminación a los pobres en general, no sólo a los extranjeros...

Los "blancos" de Buenos Aires no distinguen entre un migrante de provincias del norte y un extranjero. Y otra vez, tienen que quedar claro que muchos de estos ya no son migrantes, son argentinos, hijos incluso de argentinos. El racismo opera sin importar la nacionalidad, pero el problema es que no hay una política frente a esto y es muy necesaria en tiempos de crisis. Al menos la Argentina no tienen una escuela racista pero tampoco tiene una escuela que les garantice el estudio a estos hijos de inmigrantes como sí lo hizo con las oleadas del Siglo XX, con nosotros. "

SUBURBANOS extracto reportaje publicado por Revista Ñ de Clarín

Tapas