14 jul 2010

Herramientas para escribir


Writing Prompt Generator es una herramienta que genera ideas para que podamos desarrollar nuestros textos y artículos; dándole al botoncito nos sugerirá sobre que escribir, muchas de esas sugerencias pueden ser bastante extrañas pero bueno, ya se sabe que la ficción es mucho más interesante (normalmente) que lo ordinario.

Portal creativo es un sitio hecho de nuevo para y por los bloggers y cualquier persona que se considere creativo. Dividido en creatividad e innovación, arte y dibujo, literatura y apuntes, entrenamiento de creatividad y autores, es fácil de navegar entre sus muchos artículos, generadores de ideas, links y demás; vamos, como bien dice el nombre del lugar: portal creativo, es el lugar idóneo para encontrar inspiración y aprender.

En La casa interactiva de los apuntes de escritura tenemos una web para profesores, estudiantes y escritores. Aquí encontraremos muchísima información útil para seguir avanzando en nuestro afán por aprender sobre literatura y poder llegar a ser grandes escritores. Aportaciones de usuarios tanto profesionales como aprendices, recomendaciones de lecturas, ideas de cómo generar ideas. Su índice, muy bien estructurado, nos guían por sus páginas internas. No falta de nada para los locos de las letras.

Por último os dejo con La historia comienza. todos sabemos que la primera frase que da lugar al resto de la historia puede llegar a resultar una misión imposible para un escritor. La primera frase, esa que se nos queda atragantada y no hay manera de que ninguna musa nos ayude a dar con la inspiración. The Story Starter es la aplicación que nos ayudará a no quedarnos bloqueados pero, tomemos buena nota, porque también los más jóvenes disponen de su generador particular de primeras frase y les ayudará con la misión de encontrar la frase perfecta para su historia. Además, pueden enviar el texto que hayan logrado escribir con la frase exacta y será publicado en la web. The Story Starter Jr.


via: /wwwhatsnew

9 jul 2010

" Los únicos libros universales son los libros infantiles "

La vuelta al mundo de un forro polar rojo (Siruela).

Un periodista alemán de pelo en pecho y seguidor del Borussia de Dortmund explica qué significa la globalización a partir de la azarosa historia de un forro polar de color rojo vivo. Con ese chaleco como protagonista, Wolfgang Korn lleva al lector desde los pozos de petróleo de Dubai hasta una patera de subsaharianos recién arribados a las costas de Canarias. Un viaje por el globo terrestre a una velocidad de vértigo en el que, al hilo del comercio, se vislumbra la vida de los más ricos y de los más pobres, se viaja en buques cisterna y en portacontenedores, y se demuestra hasta qué punto nuestra actividad económica es interdependiente y éticamente problemática hoy en día. El libro, ingenioso y sorprendente, recibió el Premio Alemán al Mejor Libro Juvenil de Divulgación Científica.


Este cuerpo es humano (Thule).

Este no es un libro de anatomía al uso: no habla sobre el cuerpo que tenemos, sino sobre el cuerpo que somos. Y lo hace con rigor, con entusiasmo, con ingenio y con mucha gracia. "Yo entiendo el humor como un elemento poético, un alejamiento de la realidad que proporciona una visión más profunda que un discurso científico", asegura el escritor patafísico Grassa Toro. Él y el ilustrador José Luis Cano son un claro ejemplo de que no es preciso ser especialista para hacer divulgación. Su libro ha sido elegido como uno de los mejores de 2010 por el prestigioso Banco del Libro, de Venezuela. Lo mejor de esta singular anatomía, aseguran ellos, es que no dice todo; así deja sitio para que otros digan. Un magnífico complemento a su lectura es la serie El mapa de mi cuerpo (Media Vaca), del japonés Genichiro Yagyu, con seis títulos: Agujeros de la nariz, Plantas de tus pies, Tetas, Dientes, Costras y Ombligo.


¿Por qué el cielo es azul? (Páginas de Espuma).

A principios de los años setenta, Isaac Asimov publicó Please, explain (Cien preguntas básicas sobre la ciencia), donde reunía las respuestas que, a lo largo de ocho años y en la revista Science Digest, había dado a cien cuestiones planteadas por los lectores. Ese formato de preguntas y respuestas, que había nacido como una sección periodística, se hizo tremendamente popular. Aún lo es. Fiel a dicho modelo, el primer libro que escribió el profesor y físico Javier Fernández Panadero va ya por su décima edición. "Siempre me planteo cómo puedo atraer a los lectores de Harry Potter a la ciencia, que es magia de verdad capaz de transformar el plomo en oro. Yo lo intento con pasión. El formato de pregunta y respuesta ofrece muchas ventajas: está dirigido a un lector sin formación científica, pero que desea saber; puede ser leído en cualquier parte; permite que cada lector, al seleccionar las preguntas que le interesan, construya su propio libro; sacia en parte su curiosidad y, al mismo tiempo, le suscita otras preguntas. Eso sí, todos los libros de preguntas y respuestas no son iguales, aunque lo parecen: unos van a los temas de fondo y otros se quedan en las curiosidades". A ese primer libro han seguido otros tres.


¿Tienen los animales que lavarse los dientes? (Edaf).

Con el mismo formato de pregunta y respuesta, surgió este libro de Henning Wesner, director de un zoológico alemán. Como en el caso de Asimov, el punto de partida fue periodístico: Wesner tenía un espacio en la radio en el que contestaba a las preguntas sobre animales que le planteaban los oyentes. Humor, desenfado y rigor son, de nuevo, los elementos que hacen único este libro que responde a cuestiones tan difíciles como: ¿cuántas espinas tiene un erizo?, ¿son los burros tan tontos?, ¿nunca está satisfecho el mosquito?, ¿por qué las abejas no tienen cintura de avispa?, ¿rugen los leones marinos?, ¿son los cerdos tan guarros?... El libro, que cuenta con preciosas ilustraciones, recibió el Premio Bolonia de Literatura Infantil al Mejor Libro de No Ficción.


Ni sí ni no (SM).

Frente al modelo de preguntas y respuestas, surge la voz discrepante del filósofo: "A veces los libros de preguntas y respuestas sofocan la propia curiosidad. No ha de ser así. No hay respuestas para todas las preguntas. No están todas las preguntas hechas", declara el francés Oscar Brenifier. Tenía que ser un filósofo quien reivindicara el hecho de preguntar como herramienta para explorar los límites del conocimiento y de la comprensión. Quien invitara a pensar por el mero placer de pensar. Así nace Ni sí ni no, donde de una forma tan sencilla como densa se plantean los grandes contrarios del pensamiento: lo finito y lo infinito, el ser y la apariencia, la libertad y la necesidad, la razón y la pasión, el yo y el otro, lo objetivo y lo subjetivo, la naturaleza y la cultura... El libro, que ha ganado varios premios, demuestra que se puede hablar de lo más abstracto y conseguir que llegue a todo el mundo.


Evolución (Blume).

¿Es posible explicar la teoría darwinista de la evolución a partir de fotografías en blanco y negro de esqueletos expuestos en los museos de historia natural? La respuesta se halla en este libro increíble que trabaja, sobre todo, con el material de la galería de anatomía comparada del Museo Nacional de París. El lector contempla la transformación continua de las especies y la selección natural y sexual en imágenes asombrosas. Acompañan a las fotos pequeñas historias que hacen claro lo oscuro: ratones y hombres, el sexo de los huesos, el cuello más célebre, los últimos dedos, las patas perdidas, amor antes de morir... Estos esqueletos de vertebrados, captados en movimiento como si estuviesen vivos, nos remiten a nuestro origen animal y a nuestra propia historia. A veces, para ver algo, únicamente tenemos que cambiar nuestro punto de vista.



Hay libros que tratan cuestiones muy pequeñas (¿De quién es esta mierda? Guía de bolsillo para identificar las heces, Océano) y otros que tratan cuestiones muy grandes (Diez preguntas, Paidós). Los hay que narran la historia del mundo mediante fotografías (Las imágenes que nos revelan el mundo, SM), mientras otros recurren a las palabras (Una muy breve historia de casi todo, RBA). Hay libros sobre cómo realizar experimentos para convertir en real lo imaginado, otros que experimentan con personajes imaginarios para explicar la realidad (Cómo los cómics pueden explicar leyes científicas de manera sencilla y divertida, Ma non troppo) y otros que plantean cuestiones morales como inquietantes experimentos (El cerdo que quería ser jamón, Paidós)... Todos estos libros de divulgación, más que estar dirigidos a un lector concreto con una edad definida, apuntan a una actitud determinada: la curiosidad sobre nosotros mismos y sobre el mundo que nos rodea.


Acrobacias del saber
elpais.es

Libros : Neurociencia, astrobiología, evolución, historia de la ciencia

"La ciencia cada vez interesa más. Desde 2005 el número de libros de científicos editado ha subido más de un 18% y, a día de hoy, supone una décima parte de lo que se publica. Así, los anaqueles destinados a la divulgación en las librerías sufren un tránsito constante de libros que acercan los electrones, las neuronas, los dinosaurios, los abracadabras matemáticos o la evolución de las especies al lector medio. He aquí una selección de las últimas novedades en este sector.


Comprender el cerebro desde nuestro propio cerebro no es tarea fácil, pero los neurocientíficos no cejan en su empeño. Algunas de sus teorías y avances transcienden los muros de los centros de investigación y universidades convertidos en libros divulgativos. ¿Saben ustedes lo que es un kluge? Es el acrónimo en inglés para torpe, cojo, feo, pero bastante bueno (clumsy, lame, ugly but good enough). El cerebro es, así, un kluge, es decir, no es ni por asomo un diseño perfecto, sino que fue construido azarosamente por la evolución, colocando parches, repitiendo sistemas para realizar las mismas funciones, de una forma altamente ineficiente. Pero funciona. Dos libros parten de esa idea para indagar en la naturaleza del cerebro. Uno de ellos es Kluge (Ariel), de Gary Marcus, escrito de forma desenfadada y con humor. El otro, El cerebro accidental (Paidós), de David Linden, explica cuestiones tales como por qué tenemos una infancia tan larga, por qué somos monógamos, por qué tendemos a las creencias religiosas, entre otras características genuinas de la especie humana. Todo ello desemboca en una férrea defensa de la evolución frente a aquellos seudocientíficos que pregonan que, precisamente, el diseño del cerebro (y el mundo) no es accidental, sino inteligente. En esta dirección discurre Por qué la teoría de la evolución es verdadera (Crítica), de Jerry A. Coyne, que pelea contra el infantilismo científico del llamado diseño inteligente repasando los logros de la evolución cuyas bases sentó Charles Darwin hace 150 años, y que parece que todavía hay que recordar a algunos.

En La máquina de las emociones (Debate), Marvin Minsky divide el cerebro en una cantidad enorme de recursos que se activan o se desactivan dando lugar por igual a emociones y pensamientos. Ejemplo: cuando sentimos ira se activan los mecanismos que nos otorgan una fuerza y una velocidad inusuales, pero, al mismo tiempo, se desactivan aquellos que nos hacen ser prudentes. Así explica Minsky el amor, los estados de ánimo y hasta la consciencia, para luego aplicar estas ideas al desarrollo de las máquinas que piensan, es decir, la inteligencia artificial, en la que es experto.

En la frontera entre esas dos disciplinas que hemos dado en llamar ciencias y humanidades cabalga Proust y la neurociencia (Paidós), de Jonah Lehrer. La magdalena proustiana fue también un punto de partida para el joven neurocientífico: a partir de ella inició su proyecto de explicar biológicamente el fenómeno memorístico que permitió al autor francés escribir En busca del tiempo perdido, la naturaleza de la visión con la que Cézanne abordó su obra pictórica o los procesos cerebrales que hicieron crecer las Hojas de hierba del poeta Walt Whitman.

Siguiendo el hilo tenemos libros que ahondan en algunos momentos cruciales de la historia de la ciencia y del mundo que acontecía alrededor. La invención del aire (Turner), de Steven Johnson, narra la historia del descubrimiento del oxígeno por parte del científico inglés del XVIII Joseph Priestley, al tiempo que trenza en torno a él un retrato de la sociedad de la época, las ideas ilustradas y la Revolución estadounidense, también del cambio de paradigma y el inicio de la circulación libre de las ideas, entre otras muchas cosas. Nikola Tesla, el genio al que le robaron la luz (Turner), de Margaret Cheney, hace lo propio con una de las figuras indelebles de la física de la electricidad y el magnetismo y su tiempo.

Las matemáticas, como se repite hasta la saciedad sin que el sentir popular acabe de cambiar, también pueden ser divertidas: a demostrarlo dedicó gran parte de su vida el recientemente fallecido Martin Gardner. Desde su columna Mathematical Games de la revista Scientific American, Gardner comprendió e hizo comprender a los lectores todo tipo de rompecabezas matemáticos. RBA propone tres recopilaciones de sus artículos: ¡Ajá! Paradojas que hacen pensar, Matemáticas para divertirse y Rosquillas anudadas, indicadas para dar un poco de mambo a las neuronas. En Gödel para todos, Guillermo Martínez (autor a la sazón de la novela Los crímenes de Oxford) y Gustavo Piñeiro tratan de explicar con sencillez (aunque resulte una tarea ardua) el teorema de incompletitud de Kurt Gödel, que en 1930 trastocó las bases de la matemática y puso límites a lo que los matemáticos creían poder llegar a comprender.

Dando un brinco encontramos La vida en el espacio (Crítica), de Lucas John Mix, un volumen dedicado a la joven ciencia de la astrobiología, todavía algo desconocida e interdisciplinar (aúna la biología, la astrofísica, la química, la geología...), dedicada al estudio de la vida fuera de la Tierra.

Pero, bajando de las alturas, y ya que es verano, si a usted le aplatanan las altas temperaturas y el sosiego estival, pueblan los anaqueles un puñado de libros rigurosos a la vez que frescos y divertidos. Uno de ellos es ¿Por qué la araña no se pega a la telaraña? y otros misterios mundanos de la ciencia (Ariel). Tras este ingenioso título, Robert Matthews recopila las respuestas que durante años dio a preguntas, algunas ingenuas, algunas desconcertantes, pero todas ellas interesantes, que le plantearon semanalmente los lectores del periódico británico Sunday Telegraph: ¿por qué vuelven los bumeranes?, ¿por qué no podemos hacernos cosquillas a nosotros mismos?, ¿cuál es el mayor número posible? Así, con buen ritmo y ayuda de los expertos, Matthews construye una visión de la ciencia útil, sorprendente y muy cercana a los lectores.

También Ariel lanza una serie de libros-guía: los 50 cosas que hay que saber de... en los que en solo cuatro páginas por tema, de forma muy didáctica, con resúmenes, recuadros explicativos y gráficos, se despacha lo esencial de disciplinas como la física, las matemáticas, psicología, economía... El de física, por ejemplo, trata temas como el principio de incertidumbre, la teoría del caos, la relatividad o el efecto fotoeléctrico. Resultan ideales para hacerse a vuela pluma una idea panorámica de cada ciencia. En 50 teorías científicas revolucionarias e imaginativas (Blume) tenemos más o menos la misma idea, pero en formato más cuidado, a todo color y con grandes ilustraciones (también lo hay de filosofía). "


Cerebros, arañas y magdalenas de Proust (Elpais.es)

29 jun 2010

.“Les filles en Vogue”

Una semana en la vida de cinco top : Sasha Pivovarova, Freja Beha Erichsen, Natasha Poly, Constance Jablonski and Sessile Lòpez.

20 jun 2010

Twitter como círculo de lectura

Twitter tiene tantos usos como se le puedan imaginar. Hoy quiero platicarles de #1libro, una iniciativa organizada por Ernesto Priani (@epriani) y Francisco Medina (@famedinac). ¿De qué se trata? Fácil: de utilizar Twitter para coordinar un círculo de lectura entre aficionados a la literatura, de modo que cada mes se vaya discutiendo un título a través del intercambio de tweets. Para rastrear las opiniones del grupo, simplemente hay que buscar bajo el hashtag #1libro.

Le pregunté a Ernesto cómo se le había ocurrido armar este círculo de lectura, y me dijo que había notado un proyecto similar en Estados Unidos y pensó que sería una buena idea aplicarlo en español. Por el momento, el alcance es limitado, con poco más de una decena de personas discutiendo sobre el libro. Los títulos también se definen de forma colaborativa, sometiendo mes con mes a votación cuál es el preferido del grupo. Por ejemplo, se inició comentando Tokio Blues de Haruki Murakami; y el candidato para el mes entrante es La Carretera de Cormac McCarthy.


"Más allá de ser una excelente pretexto para embarcarse en la lectura, vale la pena destacar esta propuesta para ilustrar cómo las redes sociales provocan que algunas actividades migren de un espacio físico a un espacio virtual. La interconectividad permite que el espacio de discusión (tradicionalmente, la casa de un amigo o una cafetería) trascienda las barreras geográficas y permite que los lectores de diferentes países interactuen a través de las redes sociales, unidos por el interés en la literatura.

Sirva este ejemplo no sólo para incluir a adeptos a las letras en esta iniciativa, sino también para animar a otros a que aprovechen las ventajas de Twitter para armar pequeños grupos de discusión sobre diferentes tópicos. Cinéfilos, gamers, académicos, comiqueros… cada grupo puede adoptar esta simple dinámica para intercambiar información especializada, compartir opiniones, y sobre todo, conocer gente nueva con intereses afines. El espacio físico ya no es pretexto para sentarnos a discutir acerca de lo que nos gusta."

Via: @libreros

José Saramago


"No está bien cargar las tintas contra alguien después de muerto. No puede defenderse. Pero no me resisto a hacer la lectura del óbito de Saramago, premio Nobel, sí, como muchos otros que hoy nadie recuerda. He leído algo de él, no toda su obra, porque para eso el autor tiene que arrastrarme literalmente a su mundo, cosa que Saramago no consiguió con todo su brillante currículum. Sí sé que era un hombre comprometido con las causas de los débiles y otras, que más vale ignorar. El intelectual puede terminar firmando cualquier cosa, los artistas, los escritores, son reclamados para adherirse a las causas más dispares. Pueden estar un día firmando un manifiesto a favor de Haití y al siguiente tomando un daikiri en una terraza de Hawái, sin el menor rubor. Léase Penélope Cruz y su pareja Bardem. Así se pueden apadrinar todas las obras benéficas que se desee, lejos del mundanal ruido y con foto de portada en Hola.
Ese tipo de manifiestos me pone de los nervios. Y la gloria de Saramago se queda en cenizas al lado de Fernando Pessoa, desconocido a lo largo de una vida gris que finalizó prematuramente a los 47 años. Me pregunto si Saramago resistirá los avatares del tiempo para ocupar la gloria del Parnaso dentro de dos o tres décadas. Lo digo porque hay notables premios Nobel olvidados, no en su país obviamente, allí tienen su calle y su propio museo, como nuestro Juan Ramón Jiménez, pero no así Jacinto Benavente, premio Nobel en 1.922, desconocido por la mayor parte de la población con una cultura LOGSE. Hay que llegar a estudiar letras para conocer al dramaturgo que tuvo en vida el mismo prestigio que hoy se le atribuye a Saramago.

No puedo dejar de reconocer con ironía que algunos literatos mueren con honores de Estado, sin que ello impida que se desvanezcan sus obras en la noche de los tiempos. No es el caso de Benavente que como dramaturgo ha sido repuesto en numerosas ocasiones, pero es curioso que siendo como fue, amigo de la Unión Soviética, sobreviviese en el régimen de Franco con bastante soltura. Los manifiestos de Saramago van por ahí, firmas a favor de la Cuba Castrista y comunismo sin arrepentimiento de los Gulags estalinistas. Libros que atacan directamente la fe de los sencillos y que son elevados al Olimpo por los cantores de la izquierda pacata. Y un retiro paradisiaco elucubrando sobre los pobres del mundo mientras el azul turquesa del Atlántico te acaricia los pies.

Estoy con el Vaticano, no podemos olvidar que se alaba a quien ha escrito contra la Iglesia, desde su condición de ateo y anticlerical, por muy premio Nobel que uno sea. Como si los premios ofreciesen garantías de calidad o de bondad "per se". Podemos rescatar miles de nombres que estuvieron olvidados en vida y cuyas obras han influido notablemente en la historia de la literatura. ¿Es este el caso de Saramago?. No lo sé, creo en cambio que merece el reconocimiento que se le da, por haberse hecho a sí mismo. Por haber salido al mundo desde una aldea rural y ganar la partida. Por ser consecuente y exilarse en Lanzarote. Pero seamos también consecuentes nosotros, nos puso a parir. No entendía que nadie pudiera tener fe y eso es suficiente para que le ofrezcamos una misa por su eterno descanso. Sin necesidad de alabarlo con lisonjas de humanismos ateos que destacan hondamente en esta casa. Algunos se derriten con la solidaridad de pluma y papel, mientras olvidan que en Cáritas se espera sus dádivas en el anonimato, sin ruido de manifiesto, ni foto de portada en un mitin. Y es que en el fondo muchos olvidan que en la sencillez del día a día es donde se libran las grandes batallas. Descanse en paz Saramago y que Dios le tenga a buen recaudo"




Saramago, el ateo impertinente

11 jun 2010

“Mi mensaje está en mi silencio y en mis oraciones”.



Las redes sociales de internet “explotaron” en las últimas horas con miles de mensajes de aliento y deseos de pronta recuperación para el cantante Gustavo Cerati, que se encuentra internado en grave estado en la clínica Fleni tras sufrir un infarto cerebral en Venezuela.
Las redes sociales de internet “explotaron” en las últimas horas con miles de mensajes de aliento y deseos de pronta recuperación para el cantante Gustavo Cerati, que se encuentra internado en grave estado en la clínica Fleni tras sufrir un infarto cerebral en Venezuela.

En Twitter, Facebook, Myspace y otras redes similares, los fanáticos organizan cadenas de oración y expresan todo su apoyo (“El mundo te espera”, “Te necesito como parte de mi vida”) al ex líder de Soda Stereo, que se encuentra grave, en terapia intensiva, inconsciente, con daño cerebral y asistencia respiratoria. Desde twitter varios fanáticos organizaron un encuentro para el próximo domingo en el Planetario.
Y Andrés Calamaro le expresó sus sentimientos. “Mi mensaje está en mi silencio y en mis oraciones”.







7 jun 2010

Para twitteros

@TwittBoy publico buenos modales en twitter:

1.- Si haces un RT de un RT, intenta incluir siempre la fuente original del tweet. Si no tienes espacio siempre puedes utilizar el "RT nativo" (o automático, como prefieras llamarlo).

2.- No robes tweets. No intentes ser siempre el primero o la primera en dar una información. Hacer RTs de la información o contenidos que comparten los demás es un símbolo de alguien que funciona como un conector en Twitter. Mucho mejor que un ladrón, verdad?

3.- Si respondes a alguien hazlo utlilizando el enlace "responder" que se encuentra bajo el tweet (o reply en la mayoría de clientes), de esta manera la conversación quedará enlazada y podrás consultar el hilo desde herramientas como Bettween. Así cualquiera de tus seguidores podrá saber de qué hablas simplemente "navegando" de un tweet a otro en el enlace en respuesta a.

4.- Asegúrate de poner la @ al mencionar a alguien. Parece algo obvio, pero si no lo haces no recibirá el tweet en sus menciones y puede que no la llegue a leer. Además es considerada una manera de hablar de alguien en Twitter a sus espaldas.

5.- Las MAYÚSCULAS en Twitter también equivalen a GRITAR. Intenta moderar su uso y utilízalas sólo en palabras que quieras destacar de manera especial en tus tweets. A tus amigos no les gritas cuando les cuentas algo, no lo hagas entonces en Twitter.

6.- Si quieres promover algún servicio, web o blog, no lo hagas mediante tweets consecutivos y/o repetitivos. ¿De qué sirve seguirte si siempre twitteas lo mismo una y otra vez? Ah... que eres un spammer... no he dicho nada entonces ;)

7.- Utiliza servicios de acortamiento de URLs, como Bit.ly en lugar de "gastar" tus 140 caracteres con una URL larga. Además la mayoría de estos servicios ofrecen estadísticas sobre los clicks en cada URL que compartes.

8.- No envíes tweets intencionadamente que puedan llevar a engaño a tus seguidores. No hay nada más horrible que leer un tweet con un enunciado y comprobar que el enlace te lleva a un contenido totalmente distinto.

9.- Nunca dudes en borrar un tweet. Escribir "vienbenidos a Twitter" está muy mal, pero no rectificarlo rápidamente creo que es un error aún peor. El botón borrar existe y además funciona.

10.- Respeta las opiniones de tus seguidores. No todo el mundo ha de pensar como tu, que otra persona opine de manera distinta sobre un tema determinado no justifica ningún tipo de menosprecio y menos cuando se hace delante de una audiencia tan grande como puede ser Twitter. Evita enfrentamientos.

11.- Indica el tipo de contenido que compartes. Puedes indicar [vídeo], [pdf], o incluso el idioma si es distinto al que sueles utilizar en Twitter, [eng].

12.- Si necesitas más de 140 caracteres para decir algo, no utilices Twitter. Es cierto que existen herramientas como Twitlonger que incluso se integran con clientes como Übertwitter pero relamente resulta molesto un uso excesivo de estos sistemas. ¿Qué parte de 140 caracteres no entiendes?

13.- N utlcs el lnguag d ls SMS. ¿Se me ha entendido?

14.- Los Mensajes Directos no son un canal publicitario alternativo. No envíes "tus mejores ofertas" por DM de manera automática cuando empiezan a seguirte. Si quieres que tus amigos vean algo, envíales un mensaje personalizado y seguro que será más productivo.

15.- Dar las gracias por cada RT quizás no sea el camino sobre todo si tienes muchos seguidores. Céntrate en agradecer aquellos que hagan referencia a contenidos expresamente tuyos o prueba a hacer Rts a su vez de contenidos de aquellos que te retwittean a ti.

5 jun 2010

'Cien años de soledad' en lengua indígena wayuunaiki

Estaría disponible en la lengua hablada por indígenas de zona limítrofe entre Colombia y Venezuela.

Así se refirió el sábado el experto Félix Carrillo, uno de los impulsores del proyecto de llevar a esa lengua la obra cumbre de Gabriel García Márquez.

García Márquez, ganador del premio Nobel de Literatura en 1982, "ya dio su consentimiento" para que la novela sea traducida en breve al wayuunaiki, señaló Carrillo en entrevistas radiales.

Añadió que el proyecto fue concebido como un mecanismo de difusión de la cultura y reforzamiento de la integración entre los indígenas de la comunidad wayúu, que viven en el departamento de La Guajira y el estado venezolano de Zulia.

Traductores, estudiosos de la lengua y otros expertos de La Guajira, Zulia y la comunidad wayúu participarán en el proyecto, avalado por el ministerio de Cultura de Colombia, según Carrillo.

Además del texto en wayuunaiki, los indígenas podrán contar con un producto audiovisual de la novela de García Márquez, se informó.

Cien años de soledad (1967), que narra la historia de la familia Buendía a través de varias generaciones en el pueblo ficticio de Macondo y menciona episodios del mundo indígena del Caribe, ha sido traducida a más de 35 lenguas.


Via eltiempo

“A las mujeres de la Revolución les faltó prensa”

Este es uno de esos días en los que Lucía Gálvez se queda hasta tarde en el Club El Progreso. La historiadora –egresada en Filosofía y Letras, en la UBA– e investigadora tendrá, en el histórico y señorial edificio porteño de la calle Sarmiento, una jornada extensa que involucrará a la Comisión Directiva y a algunos de los socios de esa institución que nació en 1852, casi con el país.

“Fue creado después de la batalla de Caseros, con fines políticos y económicos. La idea era unificar y poner en contacto las ideas y los hombres… Pero también a las mujeres, una novedad total para la época, porque si este club fuera machista yo no estaría aquí”. De su abuela, la escritora Delfina Bunge (Lucía también es nieta del reconocido historiador Manuel Gálvez), heredó la preocupación por el rol de las mujeres en la historia nacional, un desvelo que la ha llevado a publicar varios libros sobre la cuestión: entre otros, Historias de amor de la historia argentina, Delfina Bunge. Diarios íntimos de una época brillante y Mujeres de la conquista. A lo más alto del podio de sus personajes favoritos sube a Mariquita Sánchez de Thompson, anfitriona de la casa donde por primera vez se cantó el Himno Nacional Argentino. “Ella es una bisagra entre los siglos XVIII y XIX, una época donde –tanto en Europa como acá– el progreso material desplazó a la honra como valor más alto y la vida aburguesada pasó a ser el ideal. En una sociedad con gran autoridad paterna, a Mariquita la querían casar con un hombre a quien ella no amaba. Gracias a un alegato que hoy quedaría moderno, consigue casarse con Martín Thompson. Su actitud no hace más que replicar los aires libertarios que vive el mundo. La casa de los Thompson fue un lugar de reunión de la Sociedad de los Siete, un grupo casi secreto formado por Castelli, Belgrano y el mismo Thompson, entre otros. Mariquita estaba totalmente compenetrada con la Revolución; opinaba sobre política y, al igual que otras mujeres de la época, sus ideas eran escuchadas por sus maridos”, asegura Gálvez quien actualmente dicta clases en la Diplomatura de Cultura Argentina, organizada por el Centro Universitario de Estudios (CUDES), en el marco de los festejos del Bicentenario.

¿Fue importante el rol de la mujer doscientos años atrás? Sí, y no es cierto que mientras más atrás vayamos en el tiempo, mayor será la sujeción de la mujer. Según mi punto de vista, cuando la sociedad está en crisis la mujer tiene más permisos para salirse de su rol de esposa y madre. Y eso fue lo que sucedió en los siglos XVI y XVII, cuando las indias, españolas, criollas y negras fueron elementos esenciales que marcaron el comienzo de nuestra sociedad hispano-criolla. La crisis empezó con las Invasiones inglesas, que cambiaron totalmente el escenario. En ese momento, todas las mujeres se sacrificaron, dieron su juventud, sus afectos y sus vidas por una causa en la que creían.

Pero ese sacrificio no está en los libros de historia... A las mujeres de la Revolución les faltó prensa. A pesar de que hacían de todo e incluso aparecían en protocolos notariales, los historiadores no las nombran en los libros. Una excepción es doña Paula Albarracín, madre de Sarmiento. Para las demás, hubo pocos aplausos. Y eso tiene que ver con que, hasta 1920, la historia social, económica y de mentalidades no era de interés. Antes de eso, siempre hubo descalificación sexual hacia la mujer. En este sentido, leer las cartas y documentos son más reveladores que algunos libros: muestran que en ese momento libertario que hará eclosión en la Revolución de Mayo, las mujeres fueron decisivas. De todas las clases sociales, desde las señoras, hasta las criadas, el coraje de las mujeres se notó más en el norte argentino, donde hubo muertos porque los españoles que estaban en el Alto Perú bajaban para combatir con las tropas de Güemes. En el norte actuaron más que en Buenos Aires.

¿Y en qué situación de género llegó el Centenario, en 1910? El Centenario es, quizás, el momento más importante de la Argentina. Aunque había anarquistas y conventillos, había una gran confianza en el futuro y la grandeza de la patria. Lo pensaban todos: los ricos, los pobres y hasta los inmigrantes, que fueron nuestros grandes patriotas. El país fue una maravilla durante esta época, gracias a la Generación de 1880. Sin embargo, en este momento de fiesta y prosperidad (se terminó el edificio del Congreso y el Teatro Colón, entre otros testigos de la época) la mujer quedó relegada. De tanto imitar a Europa, nos invadió la pacatería y el estiramiento. El corsé y el miriñaque, que reemplazaron a los vestidos livianos y lánguidos de la Revolución, son el reflejo de la situación de la mujer del Centenario: los cronistas de la época remarcan lo bien que bailaban o administraban la Sociedad de Beneficencia; pero, por otro lado, tenían los mismos derechos que chicos de 14 años.

LA MUJER DEL SIGLO. “Hay dos mujeres en la historia argentina que tuvieron poder, pero que, cuando llegaron, sus hombres se los quitaron –cuenta Gálvez–. Una fue Encarnación Ezcurra, mujer de Juan Manuel de Rosas, y la otra fue Eva Perón. Les sucedieron cosas similares en épocas diferentes: cuando sus maridos las necesitaron, las usaron. Las dos mueren jóvenes y a las dos se les hacen exequias impresionantes. El poder de Eva era real, su combustible fue el amor por los desposeídos, pero también el odio. ¿Qué valor tiene que una mujer llegue al poder de la mano de su marido? Por otra parte, lo del voto femenino es otro tema a debatir: el logro fue cuestionado en su momento por Alicia Moreau de Justo y Victoria Ocampo, dos mujeres que habían trabajado por ese objetivo y se sintieron sumamente defraudadas. Más adelante, hubo otras mujeres en la política, como Isabel Martínez de Perón o María Julia Alsogaray, cuyos ejemplos han dejado mucho que desear”.

A la hora de hacer un balance de estos doscientos años, ¿qué nos faltó a las mujeres para poder hacer algo más por el país? Educación política. Pero esto no es materia pendiente sólo de la mujer. Uno de los mayores males de los argentinos en cuanto sociedad es la intolerancia, y hasta que no superemos eso, no vamos a salir.

El amor y el odio, las marchas y contramarchas atraviesan nuestra historia. ¿Alguna vez aprenderemos? La historia es vida en el pasado, y así como los años pueden brindar experiencia a algunos individuos e impedirles que cometan los mismos errores a otros parece no hacerles mella. Los primeros tienen la humildad de reconocer sus errores y aceptar otros razonamientos; a otros la soberbia y los prejuicios les impiden hacer una autocrítica. La historia puede enseñarte hasta un punto, pero las circunstancias cambian… y mucho más en nuestro país. Para bien o para mal. La diferencia que tiene el Bicentenario con el Centenario es que en este último había esperanza segura de que la Argentina estaba encaminada; ahora no tenemos ni optimismo ni esperanza. El gran drama nacional tiene que ver con el predominio de actitudes soberbias y falta de reflexión. Pero, a pesar de todos los problemas que nos acosan somos un país rico.

¿Cómo es posible que siempre hayamos sido ricos pero, al mismo tiempo, cada vez más pobres? Tenemos un patrimonio riquísimo, tanto económico como cultural. Tangible e intangible. Además, somos un pueblo solidario. Sólo bastarían dirigentes que no sean corruptos. La única posibilidad que tienen los más desamparados de salir de su estado de abandono es educación y más educación, lo mismo que clamaban visionarios como Sarmiento y Avellaneda.

¿Hay alguna función específica que tengamos las mujeres en un proyecto de refundación? Potenciar tres características que tenía Mariquita Sánchez de Thompson: sentido común, sensatez y valor por la vida. Ella, además, no quería saber nada con la falta de libertad. Rescato esas virtudes en las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo. Hoy hay muchísimas mujeres que luchan, que se ocupan de la casa y hacen política. La mujer es fundamental en la construcción de la paz. Salvo excepciones, es transmisora de cultura, identidad y afectos. Es cierto que estamos lejos de la gran Argentina del Centenario. Además de estar desunidos y confundidos, tenemos el agregado fatal de la corrupción. Pero tenemos que pelear igual, contra los molinos de viento. Tengo la esperanza de que, por sobre las mezquindades, triunfará el esfuerzo cotidiano de tantos argentinos honestos. Confío en que las instituciones recuperen sus principios republicanos por los cuales tanto trabajaron nuestros ancestros. Lo peor y lo mejor que tenemos es el pueblo. Creo en esa Argentina secreta y callada, la de los que trabajan, estudian y no aparecen en los diarios. No podemos continuar con la actitud maniquea de culpar de todos nuestros males a determinadas figuras históricas. Tampoco es bueno el escepticismo. Tenemos que unirnos. Sólo un grupo de personas de diferentes tendencias y que rechacen la tentación, la arbitrariedad y la omnipotencia puede sacar adelante el país. Para tener la Argentina que queremos hace falta educación, fe y compromiso. Y unión, que es lo que hace la fuerza. Es lo que pasó acá, en el Club El Progreso. Después de la batalla de Caseros, el país todo estaba dividido: unitarios, federales… Sin embargo, esos hombres olvidaron sus rencores para que primara la tolerancia… al menos para discutir. De ahí salió la Constitución, que fue el principio del camino.


via: Parati