20 sept 2009

La ley

Nota dePagina 12 a DAMIAN LORETI, VICEDECANO DE CIENCIAS SOCIALES DE LA UBA

–¿Cuál es el perjuicio real para los actuales dueños de medios?
–Los límites a la concentración. Cumplir cuotas de programación no te lleva a la quiebra.
–¿Pero sí a desprenderse de unas doscientas licencias?
–Esa es otra discusión, jamás vi esos expedientes. Si tienen más de un servicio complementario en la misma área de cobertura, la ley actual no lo permite. Ignoro sobre qué base hacen las cuentas. Si alguien tiene dos cables en la misma ciudad, o dos servicios codificados en la misma ciudad, o uno y uno, son dos servicios complementarios del mismo titular y la ley actual no lo permite.
–¿En cuánto tiempo habrá una pantalla y un dial diferentes?
–La ley no tiene nada que obligue a cambiar la pantalla, salvo cuotas de programación propia local e independiente. Pero no hay nada estético vinculado con esto. Habrá que ver las directrices que sugiera el Consejo de los adolescentes y los niños, debería haber un cambio inmediato en los medios públicos, donde sí hay cuestiones más firmes vinculadas al pluralismo, participación de diferentes sectores, etc. Debería notarse en algunos lugares la amplificación de la oferta, y respecto a todos una transparencia mayor sobre las condiciones de adjudicación, la programación que se comprometieron a brindar, quiénes son los dueños, cuál es la publicidad oficial que tienen asignada. La Argentina tiene sólo ocho ciudades con más de una oferta de televisión abierta, eso va a cambiar en la medida en que haya una vocación de expansión de las reservas de frecuencias. Si no el pluralismo es del que tiene la plata para el cable, o tener una oferta de un canal local a veces sin producción independiente.
–¿Determinado canal de noticias de cable va a desaparecer o las radios dejarán de pasar la música que pasan?
–No tiene asidero ese planteo. Nada de eso desaparece. La ley no impacta sobre la estética o la programación. No entiendo la pregunta.
–Algunos grupos mediáticos deberán desprenderse de señales de cable porque sobrepasan los topes establecidos por la ley.
–En ese caso la señal que no quieren que desaparezca puede ser con la que elijan quedarse.


“La ley no impacta sobre la programación”

No hay comentarios: